jueves, 18 de octubre de 2012

Crujiente silencio

Juanito Mijangos

Tres galletas me acompañan
son el sol de un amanecer en mi paladar
que las degusta, 
no veo más alrededor 
sólo son voces que daña mi audición.

Voces rotas que se estrellan en el silencio
y lo desaparecen volviéndolo la tijera del olvido
que corta una realidad que no se puede digerir, 
aún escucho tu voz
desbastando mis oídos incrustada en mi mente.

Mis tres galletas caminan alrededor de mi, 
ellas sudan grasa, yo sudo sangre
al final de todo es igual, 
tus ojos grandes siguen viendo sin verme, 
eres sorda, eres muda y ciega a mis versos.

Mis ojos se cierran y se abren
sólo quiero solar mis galletas,
brillan en mi mesa, 
tus ojos lo hacen en una dimensión
en la que no creo estar.

Ya estoy harto,
sólo pretendo sacar la fuerza que no tengo, 
gritar al mundo lo que te amo, 
sólo quiero desangrar tus rojos labios, 
perderme contigo en el viento, 
en el tiempo donde no existe nada, 
ya no quiero escuchar ni pensar, 
sólo quiero ser viento, 
ser aire y llevarte en mis brazos
a los tejados más altos del mundo.

Un lugar para ver las estrellas
y oscurecer el día y abrazarte
con el ímpetu de la luna, 
amarrarme a tus caderas, 
tocar tu rostro con mis sucias y frías manos, 
besarte lentamente, 
apoderarme de tu alma y después morir.

Morir lentamente como un gato, 
resucitar entre los cadáveres
de esperanzas y pensamientos, 
para vivir de nuevo sólo en momentos.

Levantar mis orejas lentamente,
olfatear tu perfume, 
seguir tu rastro, 
mientras persiste la guerra del vivir, 
viendo la muerte caer a mi alrededor,
cubriendo mi cuerpo y seguir peleando
para perder los miedos,
mientras las balas retumban
rebotan de pared en pared, 
tan sólo quiero soñar más, 
tal vez todo pase,
tal vez no, 
tal vez sólo tenga una ilusión y mis tres galletas.

lunes, 15 de octubre de 2012

Materia de pensamientos


Juanito Mijangos

Relajarme es ser diferente, 
hoy lo he logrado, 
mi cabeza cae totalmente en silencio 
y angustia.

Hoy me he relajado,
cuando uno se relaja tus pies son débiles
y flotan en el aire, 
tus manos son alas y 
tu cuerpo materia de pensamientos.

Uno es vulnerable al viento que te arrastra, 
que te lleva a una división cósmica desconocida
en la que el único medio para moverse
es el espacio de un suspiro a otro,
es indagar en el pasado recordando
una y otra vez que siempre serás diferente 
y que los principios siempre son lo mejor 
en el vuelo de una luna que desaparece
entre dos montañas,
mientras el sol marca la ruta para que ella regrese.

Al menos eso pasa conmigo

miércoles, 3 de octubre de 2012

Anhelo

Hiram Sánchez

Te anhelo
aunque suene un poco grotesco,
anhelo seducirte,
recorrer tu cuerpo,
poder besarte,
poder provocarte.

Te anhelo,
porqué necesito de ti
y tu de mi,
anhelo tu presencia
y odio tu ausencia,
anhelo tu perfume natural
y tu risa descontrolada.

Te anhelo
con tu mirada penetrante y
con tu figura casi perfecta,
anhelo unas aventuras contigo,
superar tus miedos
para llorar,
para reír,
para amar.

Anhelo sentir tu cuerpo exhausto y
excitado,
anhelo colgarme de tu cintura,
vagar en tus sueños y tu cama,
anhelo amarnos.

Anhelo ese momento exacto
para descubrir tu cuerpo,
dejarte seducir, dejarte llevar allí
para siempre en la eternidad.

Te anhelo solo por anhelarte,
sin miedos,
sin contratiempos,
sin prejuicios estúpidos,
solo porqué me gusta anhelarte
y saber que estas ahí
para consagrar esos deseos,
que dejan de ser eso para ser
por siempre mis grandes anhelos...