E.E
I
Pues bien hoy necesito
plasmar la despedida,
dejar papel y lápiz,
dejando todo atrás.
Escribo por motivo
de aquel Nocturno
a tu nombre,
y después de todo ensueño
escribo un poco más,
pensando en todo aquello
que me ha dado libertad,
trabajo siendo el dueño
de mi propia realidad.
II
Hoy ya no necesito
decirte que te quiero,
decirte que te adoro,
con todo el corazón,
que todo lo sufrido,
que todo lo llorado,
en el baúl de los recuerdos
son ya una colección,
que en la hora y tiempo
acordado se esfumaron
en la cordura de la razón,
dejando un grato recuerdo
de desesperanza y de dolor.
II
Tan solo inflamado
con un toque de sensibilidad
con desvelos de trabajo
en la no tanta soledad
pretendiendo elaborar
el plan perfecto
para proyectar
una historia con sus altas
y su bajeza corporal
que nos lleve a lo más alto
de este mundo laboral
sin hallazgos del destino
sólo un acto providencial.
III
El tiempo se termina
se viene todo atrás,
con fuerza de turbina
me dispongo a batallar,
los sueños bien vertidos
en el proyecto personal,
construyen el soporte
de esta lucha espiritual,
que en la búsqueda infinita
nos llevan hoy encontrar,
en la fortuita senda del camino
la respuesta a la pregunta
de aquel niño en mocedad.
IV
Ahora cuando veo
en la noche las estrellas,
y con el viento siento
en mi piel el espíritu rebosar,
compongo alguna estrofa
profunda e inspirada,
y con un suspiro
comienzo a recordar,
la senda que me lleva
al final de la jornada,
muy cansado y conmovido
agradezco lo vivido,
me dispongo a descansar.
V
He entendido que la vida
esta llena de alegrías,
me he mostrado firme
también en el dolor,
entiendo ahora que estas
ansias negras y sombrías,
provienen de la nada y del rencor,
saciando el lobo terrible
visceral e indefenso, en la sombra
cobardía del ratón,
que en la indecente calle
de efímeras alegría, es una más
del sentido y la ambición.
VI
Me he dispuesto a culminar
completamente el viaje,
mostrándome optimista
mostrando mi valor,
tomando fuerzas,
sacando el coraje,
las preguntas las respuestas
que siempre me han turbado,
venciéndome a mí mismo
tomándole sabor,
a esta vida compleja y obstinada
toda llena del todo y de la nada
descubriendo los caminos del amor.
VII
No pretendo dar explicaciones,
tan sólo escribir y dejar fluir,
en unas letras las acciones
que en la obscura noche
sin razones,
el recuerdo mismo
me hizo padecer,
una historia alegre y sombría
una más de mocedad,
que se cuenta entre
las más llenas de alegrías,
de tristezas, de agonías
y ahora de serenidad.
VIII
Alguna vez en mi mente
se formó la idea miserable
del porque estamos aquí,
respondió la voz de mi consiente,
somos parte de este mundo
que ama y siente
¿por qué no atreverse a existir?
pretendo en verdad dejar
papel y lápiz, dejando
todo por la paz,
pero al parecer se muestra
crudo este paisaje
debo volverlo a colorear.
IX
Las fuerzas llegan pronto
como siempre, vienen
me inspiran y se van,
dejando todo escrito
en el ambiente,
permitiéndole a mi mente
sonsacar, todo aquello
que me aliente
en unas letras expresar,
este viaje que nos lleva
cada día a vislumbrar,
la llegada clandestina
de la idea a renunciar.
X
También me he preguntado
¿qué realmente yo perdí?
si la juventud había comenzado.
Y el mundo deslumbrante
me invitaba a descubrir,
todo aquello en un instante
un espejismo en el cenit,
un sentimiento
en la travesía de la senda,
un camino duro e infeliz,
transformado en la delicadeza
de un amor inocente
que entrega todo sin pedir.
XI
El mensaje de este viaje
ha sido engrandecido,
por todo aquello
que me ha hecho despertar,
escribiendo en esta travesía
la letra de una melodía,
inspirada entre miradas
mis sonrisas y alegrías,
encontrando en todo
el principio y fundamento,
que le ha dado sustento
a la búsqueda inexplicable
de la verdad.
XII
Me he tomado el tiempo
para tomar aliento
en mi soledad,
ahora escribo el sentimiento
de una historia más,
la frescura del ambiente
se torna diferente
entonando a coro
y sin ilusión,
procurando una frescura
que me anima que me alienta,
que me llena de una fuerza
dando impulso a continuar.
XIII
Me he dado cuenta
que he llegado hasta el final,
escribiendo una quimera
de una vida sinigual,
la locura me acompaña
forma parte de la expedición,
aunque es lejana la montaña
hoy la acerca la oración,
sencilla como ninguna
haciéndole cosquillas
a todo gesto de dolor,
protegiendo ante todo
mi sensible corazón.