viernes, 14 de febrero de 2014

TE DESCRIBIRÉ

Te escribiré, aunque sigilosamente
y lo más seguro es que lo publique en mi blog,
soy un caminante un poeta andante
en los vastos caminos del amor.

Mi dulcinea del toboso,
su noble caballero andante,
que de loco no lo bajan,
peleara con los molinos de viento
creyendo que son gigantes
y probablemente lo sean,
aunque la realidad cognitiva
de los otros no sea semejante,
ire de ambulante en busca
del amor  de aquella doncella
que por dulce amor refleja
la aventura de una historia fascinante.

¡Oh! sancho panza cabalgante,
en su burrito que a paso lento,
cuidar la espalda y la razón alucinante,
de su amigo y conmovedor acompañante,
entre veredas de circunstancias reconforta
la locura, que en la estela de las huellas
va dejando a ciencia cierta la razonable
convicción,  de su larga búsqueda
y paciente espera.

Ya me fui para la luna y es que realmente
del cielo no me bajan, a no ser
que en la trágica y conmovedora bruma,
entre tormentas y las radiantes
luces parpadeantes, con sus truenos
en un instante me conduzcan a la tierra.

Pero si caigo me gustaría que fuera ,
entre los brazos de una muy mañosa
e inteligente enfermera, que por nombre
sin igual ella lleva  los apelativos que conmueven
a mi tierra  y que a la madre de Dios
entre razones culturales nos recuerda,
que es la mujer que en la larga espera,
nos hace reconocernos hijos de un padre,
que en el cielo nos aguarda y que por ella misma
entre rosales, nuestra oración a su hijo entrega.

Para este tiempo ya abran dado con su nombre
y es claro saber que es ella, tan linda y frágil
entre circunstancias nuevas, sus miedo, sus anhelos
una esperanza nueva, que entre las vivencias
de un bandido soñador aventurero, le da confianza
para indagar entre su mirada tan profunda y bella,
revivirlo de un largo y profundo sueño y darle un motivo
a su lucha constante en su andar por esta tierra
con la mirada siempre puesta en las estrellas.

E.E