Al final me descubrí nuevamente,
al final pude decir fijamente que te amo,
y que toda esta aventura tan solo ha sido
una milésima parte de lo que podemos lograr,
que de coincidir en algún momento
en un espacio finito junto con la infinidad
del universo, podría escribir para siempre
tu nombre en mi
lírica realidad.
De haber pensado que nunca más
palparía la felicidad en aquel estado
de tristeza y depresión, tan solo puedo
decir que un día simplemente usted apareció,
entre el mundo de fantasía y mi situación,
rescatando ambos mundos, creando
nuevamente la historia sin fin,
para tan solo despertar mi deseo de escribir,
escribir de ti, describiendo en la nada las cosas
más bonitas que nunca antes pude decir,
es que de todos modos aun no entendía
que el amor nunca termina, no tiene fin.
Esta es nuestra historia aun sin final feliz
y de tenerlo en algún momento lo redactaré,
entre tanto, poder sonreír en el mundo irónico
y vacilador en el que nos ha tocado vivir,
es la opción si queremos sobrevivir.
Alguna vez pensé que las películas de ficción
no tocarían mi realidad, tan solo la imaginación
y no es que viva en la ilusión, tengo presente
la realidad, como nunca antes, también
este escrito que lo releí muchas veces
antes de que lo leyeras, antes de que robe
una sonrisa y alguna lagrima de tus delicados
ojos, que desde siempre han sido la puerta
a mi dimensión, hoy solo quería escribirte
con mi ritmo cardíaco presente
y la melodía armoniosa de nuestro amor.