miércoles, 30 de septiembre de 2015

Poema 12 PARA LOS MALES DE SEPTIEMBRE




Gregory Quiñones

Besaría la mano del leproso
si mis labios al contacto segregaran
macrólidos y minociclina.
Me inundaría en sus llagas
con el beso profundo
de un recién casado

El verano y su inclemencia
nos acechan.
Me quedaría en ese  beso profundo
hasta llegar al núcleo bactérial
atravesando sus laberintos
cutáneos y subcutáneos
sin Aquerontes
en la simetría anatómica
de su infierno.
y que su cielo dejara de ser azul
y se volviera negro
como su tejido necrosado
Besaría el pie del leproso
si mis labios fueran
acetilsalicílico
en esa pangea de su no dolor
(Porque no siente)

Lo digo en Pospretérito;
sin fe
Lo único que tengo para darle,
es mi lástima
¿De qué le sirve?
Lo compadezco
porque yo tengo
lepra en el alma

lunes, 14 de septiembre de 2015

Pasado Meridiano





 Gregory Quiñones 



                                                                                               A vania P. Rizo


Labios de fotografía de museo, 
la Atenea ojos de buey,
espalda desconocida
para estos ojos.
Caza momentos,
y los vuelve leyendas
de luz impresa;
su cigarro que
desvanece el aire
meridiano.
Sombrero
que como
noche en universo
la vuelve la catrina,
pena, pero
no espanta.
Adorno faceocular:
sus lentes al estilo
“Sex Pistols”.
Su silencio encaja,
hace juego perfecto
con el día.
La bonaza del Alcalá
donde la miro
su 1.70 desplazándose,
desvaneciéndose
a la distancia.
Como la golondrina
se va al agonizar
la primavera.
Son las seis:
el día y la noche
si disputan aún
el espacio cronológico
Ella no está.
los pájaros custodios
de la jacaranda
están de luto.