lunes, 14 de marzo de 2016

Ellas






Ellas


A las víctimas de la cobardía,
a las que asesinaban al volver de la maquila,
a las que fueron halladas en el desierto,
a las que no pude defender del taxista.

por las que aún no contestan el teléfono,
por ellas, que son mi pretexto, por ellas que
que puedo justificar mi existencia.

a ellas les dedico esta lagrima en forma de poema.




Gladys
Y aunque el mundo no volverá a ser igual
Después de Juárez,
las miles en Tlaxcala, Oaxaca y Veracruz.
Te admiro, te quiero y te cuido.
La fe se nos vuelve un barco de papel
desde el 93 a la fecha,
un jabón inservible, caduco 
intenta lavar las heridas sociales
El padre nuestro que le dedico 
se pierde en mi úvula.
Sus gemidos 
insolubles para esta fantasía llamada justicia.

En este lugar está prohibido decir la palabra
“Lastima”





Silvia

Te busco en el lugar donde
cerraron tus ojos,
voy de madrugada,
exploro cada rincón diminuto
para ver si estás oculta
de las bestias que no se pudieron domesticar.

Estoy  buscándote
para devolverte tu
seno derecho
y curar las mordidas
del izquierdo.
devolverte tu ropa
y limpiar tu rostro.

Estoy aquí
 porque quiero festejar contigo tus 18

Que mal sueño el que he vivido.




viernes, 11 de marzo de 2016

Reproches al tiempo

 Gregory Quiñones 








“Todo lo eterno me rodea amenazándome y gritando desde la otra orilla”
Pablo de rokha



El humo
 se eleva tan alto como la ausencia de tus cenizas.
Dice el niño de los cigarros al llegar a casa
y no tener tus monedas en sus manos.


Los peldaños
de una escalera mutilada
sonríen aún con  su dolor cronológico
   donde plantabas tus botas en sus heridas
¿Dónde estás?
¿Te escondes
    del salvaje que civilizaste
sometiéndolo a las jaulas
de tus ojos?

Diluida
tu fragancia de mostrador.
Silenciado el eco
del último grito de alegría,
y vacíos los espacios
de la banqueta
sin ti, sin ella, sin él
sin ellos.

Donde otras manos te saludan,
donde otros hombros te cargan,
donde otros labios sonríen y
donde otras almas se alegran;
les envidio y les quiero. 



Golpeamos al tiempo de este lado,
le protestamos
su lentitud en ausencias
y su paso presuroso
 cuando las  presencias


Dame el infinito,
un infinito manipulable
y cortar los meses.


Y evitar que reprochemos
el mal del tiempo.