miércoles, 13 de mayo de 2020

Conversaciones con el mar I

Gregory Quiñones 
A un Colibrí que habita el mar 



¿Escuchas al albatros y a la fragata?
Hacen un eco de lo que dices
lo repiten a perpetuidad,
 en este manto diáfano, 
de  la vida, donde se tatúan  
 emociones, donde
  las lágrimas de lo infinito 
tictakéan con torpeza 
los segundos que construyen una vida. 

Se confunden con el fondo
si te ven de frente,
 huyen y despavoridos,
confunden el oleaje
 bravo con tu cabello suelto.
Las miradas 
que no clavo en tus caderas, 
naufragan sobre tu piel, 
que es el manto pintado de noche. 

Tus hombros:
 son la orilla que el sediento 
anhela alcanzar para aliviar su sed
(En algún oasis de la orilla) 

Tu voz, es el zumbido ronco. 
El zumbido que ni Gonzalo ni Huidobro
Pudieron traducirme.  Si me hundo… 
deja que me ahogue. 

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